Mensagem do Ministro Geral ao Capítulo Provincial 2019

Mensagem do Ministro Geral ao Capítulo Provincial 2019

Fr. Armindo de Jesus Ferreira, OFM Ministro Provincial

Largo da Luz, 11 Lisboa PORTUGAL

Estimado Ministro Provincial

y hermanos de la Provincia de los Santos mártires de Marruecos,

El Señor os conceda su paz!

Roma, 16 de abril de 2019

He recibido recientemente tu carta del 22 de marzo junto con el informe de la visita canónica que has realizado con motivo de la celebración del Capítulo Provincial intermedio, justo en la semana de Pascua.

Por tal razón quisiera, de la manera más fraterna, haceros llegar mi saludo acompañando del deseo que este Capítulo sea para vosotros un momento de profunda reflexión que os ayude a encontrar razones para seguir respondiendo en fidelidad a la vocación recibida y para continua en la búsqueda de respuestas a los desafios que la sociedad, la Iglesia y vuestra propia realidad provincial os presentan.

Aunque la intención fundamental de estas líneas es hacerme presente en medio de vosotros para dar gracias al Dador de todo bien y para pedirle os dé la gracia de una firme esperanza, quisiera invitaros también a que entréis en sintonía con la dinámica de la Orden considerando la importante contribución que el CPO 2018 ha hecho a través del documento emergió, pues ofrece un diagnóstico actualizado de la Orden hoy y de los temas que se convierten para nosotros en desafios. Creo que también se puede constituir en un punto de referencia para vuestra planificación provincial y para renovar vuestro itinerario franciscano y eclesial. Lo percibo en línea con el tema del Capítulo: una fraternidad en misión.

Además, estoy totalmente de acuerdo con la idea de que es indispensable trabajar incansablemente por una formación personal y permanente de los frailes, si se desea avanzar con una perspectiva real del futuro. A propósito de formación y, considerando la realidad de los abusos sexuales y abusos de poder en la Iglesia extendida a lo largo y ancho del mundo, quisiera enérgicamente exhortaros a preparar y ejecutar un programa de formación humana ad hoc para los frailes y para los colaboradores en parroquias y otros frentes de apostolado de la provincia. Creo que es importante formular una especie de “protocolo” para tratar todos los aspectos (pastoral, jurídico, psicológico) de eventuales casos de abuso. Ciertamente tal protocolo, como también los programas de formación, tendrán que ser propuestos en sintonía con las indicaciones de la Iglesia universal y local a este respecto.

Pido por vosotros al Señor para que el Espíritu Santo os llene de amor y de deseos darlo todo por la misión a cuál habéis sido llamados, y para que experimentéis en vuestras vidas que el Señor, que es siempre fiel, camina delante de vosotros y os va abriendo camino. Que esta fidelidad del Señor mantenga viva vuestra esperanza.

Con afecto fraterno,

Fr. Michael A. Perry, OFM

Ministro general y siervo

Port. 70/19